disciplina universitaria
Uno de los problemas que enfrentan los profesores al impartir sus clases se relaciona con el
manejo de la disciplina de los estudiantes; por su parte, los estudiantes se quejan
frecuentemente de que los profesores no tienen control de grupo.
Podríamos suponer que los problemas de disciplina no tendrían cabida en un contexto
universitario, puesto que los estudiantes ya no son niños, están motivados por la carrera que
ellos mismos han elegido y se encuentran en condiciones de asumir las responsabilidades que
esto implica; pero la realidad es que no siempre ocurre así y los problemas de disciplina son
más frecuentes de lo que muchas veces quisiéramos.
La disciplina es el conjunto de normas que sirven para regular el comportamiento de un grupo
de personas que se reúnen para trabajar juntas y lograr fines comunes. En el caso de la
docencia, las normas de convivencia y de respeto son esenciales para crear un clima adecuado
para el logro de este fin común: el aprendizaje.
Existen diversos factores que intervienen en la construcción y el mantenimiento de una
apropiada disciplina en el aula –como la adecuada planeación del curso y de cada sesión, que
se caracterice por tener una estructura clara y que permita un trabajo ordenado, incluyendo
actividades variadas y en las que el estudiante participe de forma activa, pero en esta
ocasión nos centraremos en lo relativo a las normas y a la comunicación.
